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Llevabamos tiempo con intenciones de ir a este asador que ha cogido muchísima fama en los últimos años, pero siempre es difícil compaginar horarios y salidas fuera de Bilbao (y con tiempo, pues nuestro primer intento fué infructuoso al estar completo). Al final conseguimos ir a comer un día entre semana, aunque el tiempo no acompañó en demasía. No teníamos muy claro lo que nos ibamos a encontrar, ni lo caro que iba a salir (que de todas formas yo contaba con más...)
Asador Etxebarri Plaza de San Juan, 1 48291 Atxondo - Vizcaya telefono: 946.583.042 | |
Diciembre/2010 El barrio donde está ubicado este asador es pequeño: apenas 4 casas y una iglesia. Y perdido en el mapa ...tan perdido que el GPS del coche nos dejó en el monte a 400 metros del verdadero lugar. Pero bueno: terminamos llegando y aparcando sin problemas en su parking privado. Con buen tiempo debe haber vistas muy bonitas del Amboto, pero ese día hasta nevó... así que de eso no podemos opinar. El asador en sí es una casona, con varios comedores (antes divididos para fumadores o no). La decoración agradable: en plan rural, pero sin muchas concesiones ni a lo típico ni moderneces (aparte unos altavoces enormes subidos en la pared), y con mesas amplias y bien separadas. El servicio fué en todo momento correcto y agradable, aunque echamos en falta un poco más de ayuda en la selección de los platos o consejos sobre la comida. Ya puestos a lo que es la comida y bebida, te encuentras un poco desconcertado, por la mezcla de cosas de nivel con otras más vulgares. Por ejemplo: el menú degustación son 120€ (sin IVA ni vino), pero es que comes casi de todo de lo que tienen en la carta. Y en la carta (una página solamente, y mal presentada) te encuentras lo mismo croquetas que muchos mariscos, entre ellos percebes, o angulas a la brasa (éstas fuera de carta, ¡a saber el precio!). Bastantes primeros, pero de segundos solo besugo-rodaballo-bacalao y solomillo-chuleta. La carta de vinos todavía es más patética, repito que teniendo en cuenta el supuesto "pedigrí" del sitio. Una página de Riojas y otra de otros vinos, mayormente Riberas. Blancos un poco variados y cavas y champagnes "caritos". Terminamos eligiendo un Roda, pues habíamos decidido comer chuleta de segundo (eso de los pescados grandes únicamente para compartir no nos convence). Vino correcto, y a un precio normal. Nos pusieron un pan "casero", correcto sobre todo comparando con lo que ponen en otros sitios. Y sirvieron un pequeño aperitivo agradable, pero mejorable. Sin más historias, paso a comentar los platos que comimos, centrándonos -como se verá- en mariscos a la brasa para primeros (todos servidos ya repartidos, por cierto): Percebes a la brasa. Una especie de vaso metálico de rejilla acogía a una media docena de percebes calientes, justito hechos. Pero qué percebes!! en mi vida había visto pocos de ese tamaño!! Y ya no hablemos de su sabor a mar, su carne tersa y su ligero aroma a brasa. Absolutamente impresionantes! Venía en la carta el precio por Kg,; 200€, y una vez visto lo visto me pareció correcto, y la ración bien calculada (200 gr. cobraron, pero yo creo que era algo más). Gambas de Palamós. De éstas el precio dado era por ración, y sacaron 3 "gambitas" para cada uno. Lo que no sabía yo es que las dichosas "gambitas" tienen un tamaño casi de carabineros, y esas 3 que comí pesaban más que media docena de gambas normales grandes. Y en cuanto al sabor, la hechura y todo... pues me repito a lo dicho para los percebes. Nos parecieron exquisitas, quizás demasiado justo de hechas, pero con una conjunción perfecta del sabor fuerte propio y el toque del humo de la leña de encina. Y ya digo que además no te quedas con ganas de comer más. Almejas a la brasa (para no variar). Venían con una salsa abundante de aceite con ajitos y un toque de limón. Ricas, pero difíciles de comer pues estaban muy justito hechas, y para nosotros bajaban el nivel sobre los platos anteriores. Eso sí: si te gusta untar te puedes poner morado con el pan y la dichosa salsita ;) Bueno, y con esos sabores a humos ya pasamos a la Chuleta a la brasa. Que estaba templada y un poco demasiado requemada por fuera. Acompañada por una ensalada de lechuga y cebolla. Para mi gusto justa de sal (esto no lo considero un fallo, pues a mí me gustan las cosas saladitas y eso siempre tiene arreglo), y al pedir sal nos sacaron un salero con sal Maldon, así que por esa parte muy bien. Pero me chasqueó un poco, pues había oído de la supuesta excelencia de la carne, que no se la ví, sobre todo para el precio que tenía (55€/Kg.). De postre un Flan de queso, Lo sacan con un aro que te lo quitan delante, pues estaba muy blando (se desparrama al cortarlo) y acompañado con un poquito de mermelada aligerada. Rico y original. Terminamos con dos cafés (con los que sacaron unas mini magdalenas con almendra) y dos chupitos que nos invitaron. Salimos del Asador Etxebarri con sentimientos un poco encontrados, pues no cuadran mucho el lugar, la poca gracia de las cartas de comida y de vinos, y otros detalles, con la excelente materia prima de los primeros y la perfecta mano con que se tratan. La carne nos desilusionó y para otra vez pediremos pescado, pero es un sitio que podemos recomendar sin complejos, pero sólo a gente "sin complejos" en la cartera ;)
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