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Este es uno de los restaurantes pequeños, en plan tradicional y casero (pero con pretensiones) de toda la vida de Bilbao. Pero que -precisamente por esas pretensiones- nunca nos ha atraído demasiado. Aún así quisimos probarlo para ver si de verdad tenían interés los platos que les da fama: la merluza rebozada y la menestra. Y va a ser que en parte sí, pero desmerecen muchas otras cosas, desde luego, y no creo que volvamos.
Restaurante Kirol Ercilla, 28 Bilbao - Vizcaya telefono: 944.437.011 | |
Septiembre/2010 El sitio casi no merece la pena llamarse restaurante: está en un sótano al que se accede desde el bar por una escalera incomodísima (inválidos o torpes abstenerse), y consta de 5 mesas (ah! y el servicio arriba, en el bar). Otro suspenso lo merece el camarero: va de listillo y graciosillo, y en plan amiguete. O sea que un trato de pena, sin un mínimo de "saber estar", teniendo en cuenta que no nos conocía de nada. Como dice Henar: te tratan como si fueses un pariente, pero te cobran como si fueras un ministro. En cuanto a la comida: ni tienen carta, así que te cantan las 4 cosas que tienen. Y lo mismo las bebidas, y no pretendas beber un vino tinto que no sea Rioja (y viejo). Así que bebimos un "verdejo", sin especificar marca, claro, el de la barra. Después de marearnos un poco con los platos (que ni el camarero se aclaraba qué y como ofertarnos), nos sacaron en el mismo plato (craso error nuestro!) los dos primeros, ya "repartidos" así. Por supuesto su famosísima Menestra de verduras. Todo rebozado, menos un cacho de tallo de espárrago de lata (de las baratas), algunos trocitos sueltos de verduras, y muchísimas cosas rebozadas, en plan amasijo, y con el contenido de verduras inidentificable (a mí me tocaron casi todas unas bolas verdes que todavía no sé lo que eran). La salsita se salvaba. Y también un Milhojas de berenjena. Además de la berenjena rebozada llevaba capas de patata, pimiento rojo, cebolla confitada... original y diferente, pero para gustos. De segundo lo otro típico: Merluza rebozada. Con un acompañamiento de pimientos rojos confitados dulzones, de nuevo para gustos (no para el mío). Buena calidad de merluza y bien hecha, pero tampoco es un plato con misterios (y desde luego cara se la cobran). Ah! y no quisieron repartir, porque era una única tajada enorme ¿tan difícil habría sido cortarla en dos antes de freírla?. Además unos Chipirones en su tinta. Normalitos, y nada baratos. De no repetir. Y llegamos al postre: Tostada flambeada (con Chinchón de 74º). Esto sí estaba muy rica, casera, y bien flambeada. Total que salimos del restaurante Kirol a disgusto: con la comida en parte buena en parte deficiente, con un servicio desagradable, y sin carta ni de vinos... un sitio para "los de siempre" exclusivamente.
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