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El Bascook representa un nuevo concepto de restaurante, abierto hace muy poco en Bilbao por un conocido restaurador que dirige ya otros afamados sitios. En un antiguo almacén de sal han aprovechado para instalar un local grande, con una decoración muy moderna (más como de Nueva York que de Bilbao) y una carta muy peculiar. Fuimos hace poco con unos amigos y -salvo algunas pegas- nos gustó bastante el planteamiento y la comida.
Julio/2010 Como digo, el sitio es grande. Muy bien planteado el espacio con mesas de varios tamaños y no demasiado amontonadas (aunque por zonas quizás estén un poco juntas). Techos altos y paredes vistas con una rejilla cubriéndolas y buena iluminación indirecta. El servicio fué bastante correcto: rápido y agadable, aunque a veces un poco despistados en cuanto al conocimiento de lo que te dan. La carta es amplia pero muy original: está dividida en 3 columnas, y cada fila propone un tipo de comida, con una elaboración diferente según la columna: la primera es en plan más natural (o incluso vegetariano), el segundo tema es referido a productos típicos del País Vasco, y el tercer tema es de comida internacional. Un detalle interesante del Bascook es que entre semana tienen una especie de "menú" para comer, que por 20€ incluye 2 platos cualquiera de la carta y un postre (éste a elegir entre 3 que te dicen). Así que nos decantamos por dicho menú. [nota: cuando escribo esto he leído la nueva carta, y ahora en éste menú solo entran parte de los platos, como los 3/4 del total. Además los platos de carta han subido entre un 20% y un 40% de precio] Para beber dentro de una carta cortita pero variada, con vinos muy económicos, elegimos un Pago de los Capellanes roble 2009. Muy buen vino con excelente RCP. Después de dejarnos unas cestitas con 2 tipos ricos de pan, y un aperitivo de la casa, pasamos a la comida. Como fuimos 4 pedimos muchas cosas, y vamos a contar rápidamente los platos que comimos (algun postre se repitió): - Lonja vasca en ceviche limeño y leche de León. tenía un pescado (desconocido) en ceviche (como macerado en vinagre) con berberechos, y cebolla morada en juliana muy finita por encima. Francamente original y bien conjuntado. Nos gustó. - Ensalada de 20 vegetales en texturas y mojo de pesto. Una idea muy original (y rica), con muchas texturas diferentes... pero totalmente destrozada por la presentación: en un balde (sí, como un tiesto de cerámica y con asa), todo amontonado. Si hubiera estado en un plato amplio con las diferentes verduras y texturas separadas habría sido riquísimo. - Croquetas de manitas a la vizcaína. Exquisitas! parece mentira que con una bechamel tan cremosa hubieran podido hacer y freír esas croquetas. Realmente sabrosas, y acompañadas por un poco de salsa vizcaína y un puré ligero. - Calamaretti con tomates verdes fritos picantes y parmagettis. Una especia de calamares empanados y fritos, un poco de alioli y pasta. Los tomates verdes fritos debían ser unas cositas no identificadas que había a un lado, pero el resto nos resultó muy rico y original. - Arroz cremoso de queso carranzana, manitas de cordero y habitas. Un plato que nos gustó mucho. Las manitas eran unos originales trocitos empanados y fritos, como si fueran mollejas. El arroz muy cremoso y sabroso, y las habitas -para nuestro gusto- sobraban (aunque la sal de café que tenían por encima las dejaba originales). - Bacalao asado con pimientos de verdad y pil pil a mano. Otro plato que nos gustó: unos sabrosos trozos de bacalao (al vapor, no asado), bien hechos en su punto, con rico pimiento rojo asado, y un fondo de pil-pil de esos de minipimer... manejada a mano, eso sí ;) - Bascheri de euskal txerri y trinxat de chucrut. Una salchicha de cerdo de aquí, con una salsita con sabor a mostaza y ketchup y un puré de chucrut que no acompañaba mal. Rico pero no de repetir. - Buey picado al día, con mahonesa de sisho y brioche picante. Esto último debían de ser unas minitostas que había debajo de un par de hamburguesitas, muy ricas y muy en su punto (cruditas), acompañadas de una salsita agradable, y con un toque de ensalada verde agradable. - Pastel vasco de queso tierno. Tenía un helado de algo rosa (arándonos o asi?) cubierto de queso idiazabal rallado, y el pastel también era de un queso fuerte y salado, nada de queso tierno. Prescindible. - BOB tiramisú, muffins de tonka. Sabroso tiramisú con unos trozos de bizcocho seco y una espesa mousse de cacao. Muy distinto pero agradable. El punto final desagradable lo pusieron al traer la cuenta, que te dicen que vayas a pagar a la entrada. Y allá vas con tu platito y tu tarjeta. Un detalle que en Bilbao en ningún sitio nos ha pasado y que esperamos que lo supriman, pues quedan muy mal. Y tienen datáfono inalámbrico así que no les cuesta nada ir a cobrar a la mesa. (y por otro lado se te quitan las ganas de dejar propina) Pero aparte de esta pega, de nuestra visita al restaurante Bascook hemos salido contentos: buena calidad, platos originales (pero no vayas a comer chuleta ni merluza rebozada), y un local y servicio agradables. Merece la pena repetir, sobre todo el tema del menú.
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