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Es un restaurante que si pasas a su lado casi ni lo ves: tiene una fachada anodina y pequeña, casi sin cartel. Pero un día pasaba por allí y me paré a leer su carta, y me gustó. Y otro día que pasaba estaba abierta al puerta y vi el interior, y me gustó. Así que al final fuimos a comer, y la experiencia ha resultado muy satisfactoria. Comida clásica, con buena mano e ingredientes. Ciertamente el Loroño es un restaurante muy recomendable. --- RESTAURANTE CERRADO EN ABRIL DEL 2012 ---
Restaurante Loroño Alda. de Recalde, 53 48008 Bilbao - Vizcaya telefono: 944.211.183 | |
Octubre/2008 Como digo el sitio es agradable interiormente: en decoración, tamaño y separación de las mesas y ambiente en general. El servicio también está a su altura. La carta es suficientemente amplia, aunque exclusivamente de platos "clásicos". Quien busque "moderneces" que vaya a otro sitio: aquí no las hay, ni falta que hace! Su variedad y calidad son suficientes, y tiene su hueco hecho, con pocos rivales en esa relación calidad/precio. Lo que falla más es la carta de vinos: siendo de Bilbao se tiran directamente a Riojas, dejando en mera anécdota los vinos de otras denominaciones. Aún así pedimos un más que aceptable Remelluri reserva, a un precio también muy aceptable. Para comenzar la comida atacamos un plato de mollejas de cordero, que aparte de lo ricas (tamaño pequeño, bien empanado y muy crujientes) nos sorprendió por la rapidez con que salió de la cocina. Después un plato que nos había tentado al entrar y ver otras mesas con él: almejas a la marinera. Realmente impresionante el tamaño de las almejas (en pocos sitios te sacan tan grandes las "de cuchillo") y en una cazuela con uan salsa rojilla de las de cuchara o mucho pan para untar... De segundos cayeron unas manitas de cerdo a la vizcaina, muy correctas y gustosas. Y un rabo estofado al vino, también sabroso, con una salsa muy potente, aunque con el fallo de que se les había quemado un poco en la cazuela. Ambas cosas notables. De postres, para no salirse de su línea, tienen cosas también muy clásicas, pero que no nos apetecieron en ese momento, así que pasamos directamente a un café y chupito de pacharán. Como dije al principio: encontramos en el restaurante Loroño una calidad notable, unos ingredientes de calidad, y un servicio muy atento (dentro de un lugar muy agradable para estar) que se resuelven en ser un sitio totalmente recomendable para quien no busque cocina con "moderneces".
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