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Por fin os pongo este lugar para disfrutar de muchas cosas. Esta abierto ya hace mas de un año y desde luego en ese tiempo por parte nuestra ya le hemos hecho unas cuantas visitas, es de los sitios que siempre estamos dispuestos a ir. Aunque solo sea para tomar un vino rico ...lo malo es que muchas veces cae también un pincho!
Una cosa muy importante es que tiene una selección de vinos muy buena y que cambian cada cierto tiempo. De diversas denominaciones y a precios no demasiado altos. De los poquísimos sitios de Bilbao con una "carta" (escrita en una pizarra) decente de vinos por copas. Loa pinchos también son de lo mejor que encuentras, hechos al momento, y además los ves según te los hacen al cocinero, que trabaja detrás de una mampara de cristal. Son unos pinchos de lo mas exquisitos con una combinación de cosas sorprendentes, aunque también tengas cosas más comunes. No se me olvidara nunca las croquetas de hongos y jamón que pedí la primera vez y que son exquisitas, y ya he repetido veces. Y muchos otros pinchos que no nos han defraudado. Hoy tengo que destacar el que hemos comido: uno de hongos a la plancha con puré de patata y salsa de carne que realmente me ha sorprendido de nuevo lo rico que estaba. No son unos pinchos baratos, pero lo que te dan merece el precio. Destacar también la atención que te dan, ella en la barra siempre muy atenta y él en la cocina, la pareja son los propietarios y siempre son gratamente amables. El único problema del bar es lo escaso del sitio de que disponen. Como haya algo de gente hay que pelearse por acercarse a la barra o para pillar un huequito.
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