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Este es un restaurante tipo Bistrot, mezcla de bar de pinchos, tienda (con todo tipo de embutidos, y variados vinos) y restaurante, teniendo las mesas lo suficientemente separadas de la barra para que no se meta la gente y resulte incómodo. Aunque aún así queda como demasiado "rústico" el comedor. Su especialidad son los productos ibéricos, tanto frescos como embutidos, con elaboraciones clásicas, raciones grandes y muy buenos precios.
Agosto/2010 Añado una pequeña nota para indicar que seguimos yendo regularmente a este excelente sitio. Posiblemente el Colmado Iberico sea uno de los lugares con mejor relación calidad/precio de Bilbao. Con platos caseros que no es fácil de encontrar, y posiblemente también el mejor jamón (5J) cortado a cuchillo. Muy recomendable.
Abril/2007 Fuimos a comer con un par de amigos, así que las cosas que probamos fueron bastantes. El vino que pedimos de acompañamiento fué un Protos Roble del 2005. Muy correcto y a un precio contenido, aunque como siempre lo sacasen "del tiempo", o sea más bien caliente. Para empezar pedimos una Tabla de Pulpo a la gallega, una cosa que sólo habíamos probado en barra, y que cumplió sobradamente: ración grande, bien condimentada y rico el pulpo. Quizás se echaba en falta más cantidad de un buen aceite virgen. También unas Croquetas de jamón ibérico: rústicas, grandes y con enormes trozos del mismo. Su bechamel podría haber sido más fina, pero estaban estupendas. Y nuestros acompañantes pidieron Patatas al Rebujón, una especie de revoltillo con patatas, huevo, pimientos y jamón. Ya lo habíamos comido en otra ocasión y lo que probamos en ésta nos corroboró nuestra impresión de falta de entidad. Sabroso pero sin mayor mérito. De segundo hubo un poco de todo: por un lado unas Carrilleras ibéricas al vino tinto. Tiernas y sabrosas, con su acompañamiento de patatas fritas y setas a la plancha. Por otro yo pedí (y comí la mitad ;) ) unas Manitas de cerdo ibérico. Aunque me preguntaron si las quería picantes, luego realmente "casi" no lo estaban, pero estaban muy buenas, con una salsa rica y unos tropiezos de jamón enormes. Y finalmente una Parrillada de Cerdo Ibérico para 2 personas, que sacan en una fuente de barro llena de patatas, con pimientos verdes y 4 variedades de carnes de cerdo sobre ellas (lomo, solomillo, presa y secreto). Como siempre: carnes sabrosas, buen punto de hechura y cantidad más que suficiente para contentar a dos. Estabamos lo suficientemente llenos y no pedimos ningún postre, solo un par de cafés. Salimos como siempre con sensación de haber comido muy bien, cosas simples pero sabrosas, y a un precio excelente (y más si tenemos en cuenta que todo va en raciones grandes).
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