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Escrito el 2/ene/2012 |
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Por fin hemos vuelto a este estupendo restaurante, ahora en su nueva ubicación en la parte inferior del museo, separado de la cafetería, y con acceso directo desde la ría. Quizás más incómoda para llegar, pero con mucho más encanto. Además ha coincidido que le acaban de dar una estrellita, y hemos tenido la opción de comprobar de primera mano que se la merece, no solamente por la comida sino por la atención y en general la experiencia vivida. |
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