Un lugar imprescindible entre los cafés o bares en estilo antiguo de Bilbao. Data nada menos que de 1903, siendo decorado con un estilo neo-mudéjar, con mucha madera, azulejo y preciosos murales, que se han respetado absolutamente en las renovaciones.
Como detalle orignal además, está dividido en dos zonas completamente separadas por un pasillito: el bar y la cafetería, cuyas mesas además se llenan a mediodía para degustar su menú del día.
Dicen que es desde finales del año 1849 que está abierto este típico restaurante en la Plaza Nueva, con su bar en el bajo que anteriormente fué tienda de ultramarinos.
Con una ambientación de hace dos siglos, y una barra muy surtida, tienta a todos los que pasen a probar algo en un ambiente muy especial.
Este bar está dentro de una zona a la que desde hace ya varios años se ha desplazado el buen ambiente del Casco Viejo de Bilbao. Justo dos calles en T, pero con una proliferación importante de restaurantes y bares de pintxos.
El Irrintzi destaca por su larga barra atiborrada de pintxos de muy diferentes estilos, sin caer en lo que era habitual en Bilbao, o sea: tortillas y bocadillitos de jamón. Con tiempo y buena cartera puedes hacer un recorrido gastronómico importante sin salir de su barra.
En el centro de una de las zonas más importantes de vinos de Bilbao nos encontramos este pequeño local. Reseñable por varios aspectos que lo hacen único en la zona.
Por un lado (como su nombre indica) está especializado en quesos, muy variados y en diferentes preparaciones. Por otro tiene vinos de variadas denominaciones de origen y asequibles, algo todavía difícil de ver por aquí.
El bar Mugi, después de la renovación que hicieron hace unos años, es uno de los bares de Pozas más reconmendable para parase a tomar un vino, y acompañarlo de un pincho si se tercia.
El local es amplio y tienen unas mesitas donde puedes sentarte a comer algo relajado, aunque dependiendo del día y hora puede estar llenisimo, pero merece la pena tener un poco de paciencia para que te atiendan.